La pulseada por la Corte entra en su hora final y el Gobierno se prepara para una derrota

Con votos de Unión por la Patria, la UCR y hasta el PRO se caerían las postulaciones de Lijo y García Mansilla. La Casa Rosada insiste en que este último seguirá en el cargo hasta noviembre.

Al oficialismo se le agotó el tiempo. Negociaciones contrarreloj, reuniones para asegurar el quórum y llamados cruzados entre bloques marcaron la antesala de una sesión que definirá el destino de la Corte que el gobierno intentó moldear a su medida. Los movimientos se dieron en pleno feriado, lo que obligó a varios senadores a adelantar su llegada a Buenos Aires. José Mayans, por caso, convocó a las 18 una reunión del interbloque Unión por la Patria para cerrar filas y evitar sorpresas de último momento. “Con votos propios vamos a rechazar los pliegos” dijo la senadora Anabel Fernández Sagasti al finalizar el encuentro. Desde ese espacio denunciaron presiones del gobierno para evitar la derrota. El pedido de una prórroga de 15 días, que el Ejecutivo envió a través del senador Eduardo Vischi, fue rechazado por el resto del bloque radical. “O retiran los pliegos o bajamos y votamos en contra”, lanzó con hastío un senador de ese espacio. El gobierno, sin embargo, redobla la apuesta y asegura que Manuel García-Mansilla quedará en la Corte, incluso si el Senado lo rechaza.

Tras avanzar por decreto con la nominación de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla, y dinamitar los puentes de negociación, el oficialismo se encamina a una derrota. Evitar que la oposición alcanzara los 37 senadores presentes para abrir las sesión fue la última jugada que exploró el gobierno. Sin embargo, a los 34 integrantes de Unión por la Patria se suman Guadalupe Tagliaferri y Martín Lousteau. La misma alianza que permitió reunir las nueve firmas necesarias para llevar el debate al recinto con una sesión especial volverá a repetirse hoy, desde las 14. También se suman el radical Pablo Blanco y Francisco Paoltroni, el senador expulsado de las filas libertarias y la cordobesa Alejandra Vigo. Si no hay sorpresas de último momento, a la oposición incluso le sobrarían dos votos para dar quórum. Luego, con apenas un tercio más uno del cuerpo --25 votos-- podrá rechazar los expedientes.

El senador Luis Juez, ayer presente en el Senado, confirmó que esperará a que la oposición alcance el número antes de bajar al recinto: “Reunir el quórum es responsabilidad de quien convoca a la sesión”, dijo a este diario, y agregó que la discusión sobre García Mansilla “es abstracta porque ya ingresó a la Corte”. El PRO, en tanto, terminará de fijar su postura hoy al mediodía en una reunión de bloque, aunque amenazaban con dar quórum, en línea con la posición de Mauricio Macri, quien rechaza el pliego de Lijo y mantiene una relación turbulenta con los libertarios.

El propio gobierno reconoció, en boca del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, que “no están los votos para aprobar los pliegos”. Desde el peronismo calificaron la maniobra para obstruir el debate como “operación Kuider”. “Están apretando con todo”, le dijeron a Página/12. Leen como una extorsión la filtración de información proveniente de la Corte sobre la posibilidad de que utilicen en el corto plazo el artículo 280 —la cláusula que le permite rechazar recursos extraordinarios sin dar explicaciones— para acelerar una definición sobre la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner. "Lo que pueda suceder el jueves es impredecible", asegurán en referencia a la reunión que mantendrán los jueces de la Corte.

El poroteo

Unión por la Patria descuenta que conseguirá los votos necesarios para rechazar el pliego de Manuel García-Mansilla, a quien José Mayans califica sin rodeos como “un usurpador”. Tras la reunión del interbloque, los 34 senadores del espacio confirmaron que darán quórum y votarán de manera unificada contra la imposición del exdecano de la Universidad Austral. El caso del Lijo, en cambio, todavía genera divisiones, aunque al cierre de esta edición el peronismo contabilizaba 26 votos por el rechazo. Fernández Sagasti advirtió, además, que si el oficialismo intenta retirar los pliegos a último momento, exigirán que se vote para hacerlo, amparados en el artículo 137 del reglamento del Senado.

El peronismo da por perdidos los votos de Santiago del Estero y uno de los dos de Catamarca. Sobre los gobernadores Gerardo Zamora y Raúl Jalil recayeron los últimos manotazos del Ejecutivo, en una ofensiva por torcer el rumbo. Al rechazo de Lijo se suman los votos de Francisco Paoltroni, los radicales Carolina Losada, Pablo Blanco y Martín Lousteau, además de Luis Juez y el resto de los senadores del PRO.

Si el Senado avanza con el rechazo de los nombramientos, se abrirá un conflicto de poderes inédito, dado que García-Mansilla ya juró e ingresó a la Corte, salvo que presentara su renuncia. “Va a seguir hasta el 30 de noviembre. Su designación es sin perjuicio de lo que resuelva el Senado”, adelantó Francos, en declaraciones radiales.

La estrategia de Unión por la Patria para rechazar los pliegos y sumar adhesiones se apoyó en dos pilares. Por un lado, la carta que enviaron a Francos el pasado 26 de noviembre, en la que advertían que se opondrían a cualquier candidato que aceptara ser designado “en comisión”. Por otro, la desconfianza que generó la actitud de García-Mansilla, quien durante su paso por el Senado negó que aceptaría ser nombrado por decreto. “Nos mintió”, repiten. Y aseguran que de sostenerse en la Corte, “todos sus fallos serán nulos de nulidad absoluta”.